jueves, 29 de mayo de 2014

Wolfenstein: The New Order, análisis

Wolfenstein: The New Order, análisis

En un movimiento casi análogo al que vive el mundo del cine, los reboot están de moda en los videojuegos. Retomar una saga de la talla de Wolfenstein no es tarea fácil ni está exenta de riesgos, pero si se hace con el cariño que demuestra Machine Games el resultado convence tanto a los que jugaron al original como a las nuevas generaciones en busca de una experiencia FPS clásica y sin concesiones. Analizamos Wolfenstein: The New Order.

Pegar tiros – virtuales- esta bien, pero pegarlos con un argumento interesante es mucho mejor. El nuevo Wolfstein se construye sobre una década de los sesenta alternativa, en la que los nazis ganaron la segunda guerra mundial y dominan el mundo civilizado. El guión tiene un tono adulto y no faltan las escenas potentes que a más de uno le sorprenderá.


En el apartado técnico, recurrir al motor id Tech 5 que desarrolló John Carmack para RAGE nos parece un acierto absoluto. El juego se mueve 60 frames por segundo en todo momento, ofreciendo una sensación de fluidez impresionante. Si bien no es un título puntero gráficamente (nos tenemos que su naturaleza multiplataforma lo lastra en PC) lo suple con un arte fantástico y unos valores de producción por encima de lo esperado.


  Lejos de la guerra del benchmark, Wolfenstein: The New Order se presenta como un título realmente divertido y un FPS que, al contrario de muchos títulos de nueva generación, apuesta por ofrecer una gran experiencia en su modo historia. La IA ralla un nivel más que interesante, no hay regeneración automática de salud (sí, volverás a buscar botiquines) y la munición no sobra, así que nada que ver con el “tiro al pato” de algunas vacas sagradas del género.

Ficha técnica

A lo largo de 16 capítulos, el juego combina episodios de acción frenética con partes de sigilo y momentos donde debemos pensar si enfrentarnos a un enemigo de frente o es mejor recurrir a alguna táctica antes de que alerte a sus secuaces. A las horas que nos llevará completar la campaña, debemos subar un buen número de coleccionables que animan a rejugarlo en un nivel de dificultad más elevado.

Uno de los puntos más discutidos de este desarrollo es la ausencia de multijugador una decisión que, desde nuestro punto de vista, es un acierto. Centrar el esfuerzo en una campaña fantástica en lugar de lanzar modos online que, sin una gran comunidad que los apoye y una continuidad en el lanzamiento de novedades, poco tendría que hacer frente a los grandes dominadores del género.

Wolfenstein: The New Order, análisis

Conclusiones

El mayor éxito de Wolfenstein: The New Order consiste en recuperar mecánicas de juego que parecían condenadas al ostracismo y mejorar lo justo para construir una experiencia de juego divertida, larga y profunda. Un juego notable que no pasará a la historia por ser un hito técnico pero… ¿quién piensa en las texturas de las paredes cuando tienes cientos de nazis que pulverizar?.

Saludos.

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