miércoles, 27 de abril de 2016

REVIEW - AMD A10-7860K, menos consumo, mejor rendimiento


A principios de Febrero de este año AMD anunció la inclusión de tres nuevos procesadores (APUs para ser exactos) de arquitectura Godavari orientados al bajo consumo y para el socket FM2+, los AMD A10-7860K, A6-7470K y Athlon X4 845. En el día de hoy os vamos a presentar nuestro particular análisis del más potente de los tres, el AMD A10-7860K que proporciona un rendimiento cercano al de la anterior generación pero con 30 vatios menos de TDP, siendo por ello ideal tanto para sistemas de bajo consumo como para entornos en los que se busca el máximo silencio ya que las soluciones de refrigeración necesarias para dar servicio a ésta APU pueden ser incluso pasivas.

Aunque la nomenclatura pueda confundir, no hay que comparar por lo tanto ésta APU A10-7860K con las anteriores (por ejemplo la A10-7850K) puesto que lo que tenemos hoy entre manos es un sistema pensado para entornos de bajo consumo. Hay que añadir también que AMD incluye la versión “pequeña” de su disipador Wraith con ésta APU, un disipador un poco más pequeño que la solución que ya vimos en el pasado pero que es bastante mejor que la que ofrecían hasta ahora. Según AMD tiene capacidad para refrigerar hasta 95W de TDP con un mínimo ruido.


Ya en la anterior generación, como vimos en el 7850K, AMD ofrecía la posibilidad de configurar en BIOS el TDP de la APU, pudiendo seleccionar 45, 65 y 95 vatios según nos convenga. En éste caso el TDP no es configurable y solo podremos hacer funcionar la APU a 65 vatios, por lo que digamos que tenemos el término medio entre rendimiento y bajo consumo.



AMD nos ofrece en este cuadro una comparativa de los tres procesadores que presentó en febrero. Como vemos, el 7860K tiene un TDP de tan solo 65 vatios, por lo que su consumo y su temperatura serán bastante bajos a priori. Incorpora cuatro núcleos físicos Steamrolller que funcionan a una velocidad base de 3.6 Ghz y 4 Ghz Turbo mas ocho cores GPU Radeon R7 funcionando a 757 Mhz.


AMD embala el A10 7860K en la habitual caja en la que vienen todos sus procesadores con disipador incluido. En el exterior tan solo vemos que tenemos un AMD A-Series, y es la etiqueta de la parte superior la que nos indica cuál es el producto específico, además claro que podemos ver el producto a través de uno de los laterales.


Como decíamos, en el interior se incluye también ésta versión pequeña del disipador Wraith de AMD que es capaz de refrigerar hasta 95 vatios de TDP. Además tenemos claro el procesador, el manual de instrucciones y una pegatina por si queremos decorar nuestro equipo. 



La placa base donde lo instalaremos es una Asus A88XM-Plus en formato mATX.



El sistema de pruebas que hemos utilizado para probar ésta APU AMD A10 7860K ha sido el siguiente:

  • AMD A10-7860K con su disipador de stock.
  • Asus A88XM-Plus.
  • 2×8 GB G.Skill Ripjaws X DDR3 2133 Mhz.
  • Corsair SF-450.
  • Corsair Force LE 240 GB SATA 3 SSD.
  • Cooler Master Test Lab 1.0.
En éste caso hemos instalado desde cero Windows 10 Pro de 64 bits y hemos dejado que se instalen todos los parches de seguridad del sistema operativo antes de comenzar con el testeo, tiempo que hemos aprovechado para dejar el equipo encendido y que así se asiente la pasta térmica entre el disipador y el procesador. Los drivers gráficos instalados son los Radeon Software Crimson Edition 16.3.2, los últimos disponibles a la hora de realizar el análisis.

Como veréis nuestras memorias están funcionando perfectamente a 2133 Mhz, y además en éste caso sin ni siquiera tener que configurar nada en BIOS.



También la captura de GPU-Z de rigor, donde se muestra la Radeon R7 incorporada en ésta APU.


No es que la gráfica integrada nos vaya a permitir jugar a Dark Souls 3 en Full HD y con todo al máximo, pero con éstos parámetros a buen seguro podremos incluso jugar a títulos como League of Legends. En cualquier caso más tarde lo vemos en detalle.

Estamos, sea una APU de bajo consumo o no, ante un procesador de la serie Black Edition de AMD y que por lo tanto tiene el multiplicador desbloqueado, así que decidimos “jugar” un poco con los valores en BIOS para ver qué nivel de Overclock somos capaces de alcanzar.

Aunque logramos unos más que excelentes 4,9 Ghz de velocidad turbo (recordad que de fábrica son 4 Ghz), en éste caso con el disipador que viene la temperatura no nos permitía mantenerlos estables y tuvimos que relajar un poco la frecuencia hasta los 4,7 Ghz elevando el VCore 0,06V, hasta los 1,46V.


Una de las cosas de las que presume AMD con éste nuevo lanzamiento es que ha aumentado la eficiencia manteniendo el rendimiento con respecto a la generación pasada, y prueba de ello es el hecho de que el procesador tiene un TDP de 65 vatios frente a los 95 vatios de la anterior generación. En nuestro caso, como siempre el consumo ha sido medido con un medidor de enchufe Efergy eSocket al que únicamente estaba enchufada el equipo de pruebas, es decir, que el dato de consumo es del sistema completo sin tener en cuenta el monitor, altavoces ni demás posibles periféricos. El consumo Full LOAD lo hemos tomado estresando el procesador con Prime95, la gráfica con Furmark y el disco duro con Aida64, todo simultáneamente.


Como podéis ver la ganancia de consumo es bastante buena, sin llegar eso sí a los 30 vatios teóricos que nos decía AMD (si bien es cierto que la placa base que hemos usado ahora es diferente, y lo mismo con la fuente de alimentación, por lo que éstos componentes también influyen en el cambio de consumo).

Comenzamos la batería de pruebas con el rendimiento de la memoria, el punto en el que históricamente siempre ha flojeado AMD, y lo hacemos como siempre con Aida64.


Como podéis apreciar de nuevo nos encontramos con un rendimiento mediocre en cuanto a la memoria RAM, y es que AMD sigue utilizando la misma controladora que hace muchos años atrás. Nuestras RAM a 2133 Mhz no están sacando mas que el 66% de su potencial en lectura y un tercio en escritura. Punto negativo aquí.


El resultado obtenido son 10532 MIPS, un dato inferior al que teníamos con la anterior generación. Está claro que la mejora de eficiencia ha penalizado en el rendimiento.

Este benchmark se basa más en la coherencia de los núcleos de procesamiento disponibles en la CPU que en la velocidad de los núcleos. Concretamente, en la prueba de CPU realiza una escena compleja en 3D que consiste en aproximadamente 280.000 polígonos, y resume el desempeño en una puntuación fácil de entender.


POV-Ray es una potente herramienta diseñada para generar imágenes hiper realistas y modelos en 3D basándose en descripciones hechas con texto plano. Es un fantástico test para determinar las capacidades de un procesador utilizando renderizado puramente matemático. Dentro de POV-Ray hay un benchmark específico que permite utilizar la potencia de todos los núcleos del procesador, y lógicamente es lo que hemos utilizado. La puntuación se mide en PPS (píxeles renderizados por segundo). 



738 PPS ha sido el resultado obtenido en ésta prueba, nuevamente un dato inferior al que obteníamos en la anterior generación de APUs de AMD. Desde luego no es un dispositivo pensado para tareas pesadas de procesador.

Comenzamos con las pruebas de rendimiento 3D con una herramienta que no puede faltar en ningún análisis, 3DMark. Hemos empleado la prueba FireStrike y éste ha sido el resultado.


Fire Strike nos entrega un rendimiento con ésta Radeon R7 integrada en la APU equivalente a una Radeon R7 250 OC o una GeForce GT640, un dato muy digno teniendo en cuenta que trabajamos con una GPU integrada.

AMD dice que con el A10-7860K podremos jugar a los juegos online más populares del mercado actual, y por ello hemos querido someterla a prueba en los cuatro que, a nuestro juicio, son seguramente los más jugados del momento: Counter Strike: Global Offensive, DOTA 2, League of Legends y Heroes of the Storm. En todos los casos lo hemos hecho con los ajustes al máximo y en resolución Full HD, excepto en DOTA 2 que hemos desactivado el Anti Aliasing.

Bueno, pues AMD tenía razón. Si bien en el DOTA 2 quizás deberemos relajar un poco los ajustes gráficos para una experiencia de juego óptima, en los otros tres ha superado la prueba y con buena nota.

Conclusión:

AMD prometía proporcionar un rendimiento similar a la anterior generación con un consumo más comedido. El rendimiento es en realidad inferior en el apartado de procesador pero superior en el apartado gráfico, gracias en parte a unos controladores cada vez más pulidos y que están dando un muy buen resultado. Lo que sí es cierto es que se ha reducido el consumo y el resultado es una APU ideal para tareas multimedia e incluso juegos relativamente poco exigentes con un consumo moderado. Justo lo que busca la gente que quiere adquirir una APU. Además, teniendo en cuenta que por unos 100 euros tenemos procesador y gráfica todo en uno, la realidad es que por unos 250 euros podemos montar un sistema bastante decente para estas tareas.

PROS:

  • Consumo comedido.
  • Rendimiento muy decente en el apartado gráfico.
  • Compatible con AMD Dual Graphics.
  • Compatibilidad nativa con memorias DDR3 a 2133 Mhz.
  • Precio.
CONTRAS:

  • Reducido rendimiento de CPU.
  • Rendimiento de memoria muy bajo.
Por ello, creemos que como el A10-7860K cumple muy bien la función para la que ha sido diseñado, se merece nuestro galardón de Oro (de hecho nos hemos planteado darle el Platino, pero ese rendimiento de memoria nos ha echado para atrás) y por supuesto la recomendación de rigor por su relación calidad / precio y, en éste caso, por su rendimiento en el apartado gráfico.

Por ello le damos el galardón de oro:



Saludos.

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