Según Whyte, cualquier cosa que ayude a mejorar la calidad visual en un juego, será amado por los desarrolladores y más aún por los jugadores. Mediante el uso de la nueva tecnología DirectX de Microsoft, el equipo de desarrollo fue capaz de lograr “una importante cantidad de caballos de fuerza que da como resultado una mayor fidelidad visual, una mayor velocidad de fotogramas, y la mejora de las sombras y efectos.”
Whyte añadió que, dependiendo de la tarjeta gráfica utilizado, se logró una mejora del rendimiento de “hasta un 40%“, en comparación con el rendimiento arrojado por el mismo hardware corriendo bajo la API DirectX 11.